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domingo, 31 de julio de 2011

La búsqueda del camino interior

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Continuación:

Hace muchos años, en un país de ensueños, un poderoso rey habló a su hijo con estas palabras:

“Hijo mío, ha llegado el momento en que debes aprender los 10 principios básicos de la vida; son 10 lecciones que te darán todo el conocimiento que necesitas para llegar a ser, algún día, el hombre más sabio del universo y el más feliz de toda la creación. Son 10 sencillas lecciones, pero que sólo tú podrás aprender, porque, aunque mucha gente querrá explicártelas, en realidad, todo lo que tendrás que hacer, será recordarlas.

Cuando nacemos, todo lo que necesitamos aprender lo llevamos dentro de nosotros; la vida, la naturaleza, el sol, las estrellas, los demás seres humanos, no son sino libros en donde tú podrás recordar tus lecciones internas. Vivimos en una gran escuela, la escuela de Dios, y a ti te corresponde recordar esos 10 principios fundamentales, para que puedas entender lo que Dios quiso decirnos cuando nos puso en esta creación suya.”

En el interior de uno mismo está la sabiduría.

"Si no os conocéis a vosotros mismos, estáis
sumidos en la pobreza y sois la pobreza misma."
Jesus de Nazareth
Déjame explicarte algo: Para recordar cada uno de ellos, tendrás que visitar diferentes regiones del universo, tendrás que visitar diferentes planetas, tendrás que platicar con diferentes personas y, en ocasiones, con otras criaturas. Encontrarás magos y adivinos, laberintos y castillos, pero recuerda algo siempre, todo lo que necesites saber lo tienes dentro de ti; no importa qué tan complicado sea, no importa qué tan sencillo sea, cuando sientas alguna duda aparecer en tu camino, cuando no sepas qué acción tomar, cuando te veas en peligro o tus fuerzas flaqueen, voltea hacia dentro y ahí encontrarás lo que necesites.

Todo ser humano, en algún momento de su vida, aprende las lecciones que tú ahora vas a aprender; a algunos les toma toda la vida, otros, en cambio, pareciera como si nunca las olvidaran. Tu camino es el camino de todos, tu meta es la meta que todos deseamos y andamos buscando, el cielo estará al alcance de tu mano y todo lo que necesites podrás encontrarlo dentro de ti.

Los consejos, cuando los pidas a otras personas, tal vez te resulten ambiguos o confusos; cuando los consultes al cielo, estarán dados en claves o en enigmas; cuando los medites dentro de ti, serán transparentes como el agua; mil veces te será más sencillo preguntar, que investigar dentro de ti mismo; muchas veces tendrás la tentación de seguir lo que otros siguen, buscar donde los demás buscan, pero tendrás que recordar que tu camino es diferente al de todos los demás, porque tu camino es interno, las señales del mapa las llevas dentro de ti mismo, y aun cuando persigues lo mismo que los demás andan buscando, tu mapa es diferente.

Desconfía de lo que tus sentidos perciban; recuerda siempre analizar, a la luz de tu conocimiento interior, lo que la vida te ofrezca; no te dejes deslumbrar por los ropajes angelicales que pudieras observar en el camino, puede ser que oculten a un ser confundido; tampoco pienses, que aquellos que creen haber llegado ya al final del camino, puedan darte los consejos que tú necesitas.

Recuerda siempre, andas en busca de 10 lecciones; aunque tienes todo el tiempo del universo para encontrarlas, nosotros, tus padres, tus hermanos, tus seres queridos, contamos con un tiempo para esperarte; si lo logras en un tiempo razonable, estarás de vuelta con nosotros, pero si tardas más de lo necesario, a tu regreso ya no nos encontrarás, pues nosotros también estamos siguiendo nuestro camino. Si tú nos encontraras rápidamente, podrías regresar y ayudarnos y podrías darme consejos como hoy te los doy yo a ti, pero si tomaras más tiempo del necesario, tal vez ya no me encuentres y no encuentres a tu familia para seguirte apoyando y guiándote. Si alguna vez necesitaras de mi ayuda, búscame dentro de ti, nunca afuera, recuerda y tenlo presente siempre.

Pues bien, ponte de rodillas porque voy a darte mi bendición; de hoy en adelante caminarás por las regiones del universo en busca de los 10 principios.

La bendición del Padre.

  • Mi mano te toca en la frente para despertar en ti la luz que te llevará, paso a paso y con seguridad, a los lugares en donde encontrarás los principios mágicos.
  • Mi mano te toca en tus labios para que permanezcan callados cuando es preciso hablar poco, pero para que tengan la sabiduría necesaria para guiar a otros, cuando te sea solicitado.
  • Mi mano te toca en el corazón, para que mantengas siempre presente los sentimientos de amor que deben impulsar a todo ser humano a ayudar a los demás y para que te mantengas al resguardo de las espinas que seguramente el camino tendrá para ti.
  • Mi mano toca las tuyas para que nunca te falte la energía y la fuerza necesaria para apartar de tu camino los obstáculos y las tengas siempre libres para ayudar a los que encuentres caídos.
  • Mi mano te toca las piernas para que nunca descansen, para que te puedan llevar a donde tu espíritu te indique, dócilmente, sin ninguna protesta.
  • Hoy es el momento de partir, ve con Dios hijo mío y recuerda cada una de mis palabras. Vuela con el viento, viaja con el sol, aprende de las estrellas, y cuando hayas terminado tu jornada, regresa con los tuyos.

Tomado de: "Los principios del iniciado" - Kwan Yin

domingo, 5 de diciembre de 2010

Arrepentimiento (Cuerpo y Desenlace)

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Primera parte:


Primero, uno tiene que comprender las cuestiones fundamentales de filosofía religiosa: lo que es Dios, lo que es la Evolución, lo que es el propósito de nuestras vidas y de todos los seres encarnados. De esto queda absolutamente claro por qué hay que trabajar en uno mismo, a qué ideal debe aspirar, qué cualidades cultivar en sí mismo y de cuáles deshacerse, lo que es un verdadero vicio y lo que sólo es considerado como tal por las personas, pero no por Dios. Para este propósito es bueno empezar a estudiar las palabras de Jesús Mismo y aprender a distinguirlas de lo que las personas han fantaseado en el asunto del cristianismo «Aprendan de Mí» (Mateo 11:29), dijo Jesús.

En  los sermones de algunos sacerdotes ortodoxos uno puede oír la declaración de que «los Diez Mandamientos» que Dios dio a las personas a través de Moisés son «los mandamientos de Jesús el Cristo». Si usted se encuentra con semejantes sacerdotes,  apártese de ellos: ellos no entendieron absolutamente  nada, pero tratan de enseñar a los demás. En  realidad  Jesús  el  Cristo  dio  una  Enseñanza sobre Dios y el Camino hacia Él, la que es mucho más profunda que el Antiguo Testamento entero y consiste en decenas de los preceptos-mandamientos. 

Y  una  cosa más,  si  alguien  piensa  que  está  bien como  está  y  no  hay  ninguna  razón  para  cambiar,  entonces esta persona está tan lejos del trabajo espiritual, que no tiene incluso la más leve idea sobre este trabajo.  Porque  todos —principiantes  y  adeptos  altamente avanzados—  pueden  encontrar  posibilidades  para el mejoramiento de sí mismo en la Enseñanza de Jesús el Cristo. 

Ahora  permítannos  discutir el auto-análisis.  Lo que las personas llaman pecados no es el punto principal. Los pecados son nada más que manifestaciones de nuestros vicios, los rasgos del carácter, las cualidades de alma. Los pecados ayudan a reconocer los vicios, pero son los vicios contra los que uno tiene que luchar, no  los pecados. Y éste no es un trabajo de un día. Remodelar el alma, limpiándola de malas cualidades e instalar las buenas, requiere de años de arduos esfuerzos. 

Para discernir mejor un vicio particular en sí mismo, sería útil rastrear todas las manifestaciones de este vicio que ocurrieron en el pasado,  todos  los pecados de esta línea hasta la niñez. Y cuando este trabajo esté cumplido, Dios podrá darle a uno la oportunidad para mirar en sus vidas pasadas, para ver las raíces de los vicios que se originaron allí. El proceso de revelar vicios y recordar pecados específicos tiene que ser acompañado con el  arrepentimiento emocional sincero.  

Pero si en este proceso usted sufre emocionalmente de auto-compasión por miedo a causa del castigo futuro, usted está en el camino equivocado. Uno no tiene que sentir compasión por sí mismo, sino por las víctimas de uno: todos aquellos a quienes se hizo sufrir  física o emocionalmente. Y después hay que  repasar  con  conciencia a  través de  cada  situación, pero esta vez de una manera correcta. Si es posible reparar la culpa de alguna manera —incluso parcialmente— uno  debe hacerlo ciertamente.Si una persona pide el perdón de Dios, mientras ignora una posibilidad existente de reparar su culpa, no puede esperar un resultado positivo, porque tal arrepentimiento no parece ser sincero. 

No hay ningún substituto para el trabajo penitencial. Esperar que uno pueda  librarse de vicios a  través de  practicar  la  meditación  y  varios  métodos  «catárticos» es un error. Incluso proporcionarle a una persona la posibilidad de entrar en los eones del Espíritu Santo y  experimentar  el Abrazo  del Creador,  no  quema  los vicios. Éstos permanecen y siguen manifestándose. Esta declaración no es una suposición, sino un hecho.

Por  eso,  aconsejo que se aparten  de  tales «innovaciones»  como el método de «gritar» los vicios de uno (todo lo que se necesita es sólo gritar ruidosa y groseramente durante mucho tiempo,  mejor en compañía  de  socios)  y de tales métodos  feos  de «librarse de los vicios» como la siguiente invención de un  «padre»  ruso  ortodoxo  (antes  de  la  perestroika,  él era un instructor en un comité de un partido comunista regional); él predicaba:  «¡Maten  a  las  arañas! ¡Ustedes  tendrán 40 pecados absueltos por cada araña que maten!».  Es  mejor apartarse de tales tontos para no convertirse  en  el ciego conducido por el  ciego (Mateo 15:14).

Haciendo  un  resumen  de  este  capitulo  y  de  los capítulos  anteriores,  quiero  repetir  las  conclusiones principales: 

"En  el  infierno  no  terrestre  las  personas caen  no como resultado de fechorías específicas, sino debido al hábito, formado en la Tierra, de estar en los estados infernales  de  la  conciencia.  Las  fechorías  que  violan  el principio  de  no  causar  daño  innecesario  a  otros  seres vivientes predeterminan un infierno terrenal futuro. 

El primer e indispensable método para salvarse a sí mismo del  infierno  futuro es el arrepentimiento: es decir, hay que encontrar en uno mismo  los vicios que causan  los  errores  éticos  (pecados) y después  sigue el arrepentimiento,  la base de  éste  es  la  empatía  con  las víctimas de mis pecados. 

El propósito del arrepentimiento no es pedir perdón para sí mismo, sino liberarse de los vicios. 

La segunda dirección al comienzo del  trabajo espiritual  es  el  refinamiento  de  la  conciencia.  Empieza con la corrección de la esfera emocional: refrenando las emociones  negativas-groseras  y  fomentando  las  sutiles-positivas,  acostumbrándose  a  sí mismo  a  los  estados de conciencia paradisíacos en lugar de los infernales. "

Editado de : "La enseñanza original de Jesús el Cristo" - Vladimir Antonov

Arrepentimiento (Introducción)

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Segunda parte:


La enseñanza de Jesús el Cristo acerca del arrepentimiento, el Amor y el camino espiritual, era algo totalmente nuevo para su público: en aquel tiempo los judíos tenían una forma muy peculiar de «la liberación de los pecados». Una vez al año, en tiempo de Pascua, ellos transportaban simbólicamente sus pecados a los corderos, mataban a estos corderos «pecadores», como una «ofrenda a Dios», y después de eso, comían sus cuerpos muertos.Obviamente, este tipo de absurdo sólo aumentaba su culpabilidad ante los ojos de Dios.

Los pecados de uno no pueden ser transportados a nadie. Sólo la persona misma puede lavarlos con arrepentimiento sincero. Exactamente el arrepentimiento, que sigue a un auto-análisis intelectual, es el purificador principal del alma.

Dios constantemente nos «pastorea» como a Sus ovejas (alegoría que fue usada a menudo por Jesús). Él quiere que nos perfeccionemos, para que lleguemos a ser dignos de enriquecerlo. Esto constituye Su Vida, éste es el propósito de crear mundos materiales. Y Él nunca nos abandonará, no importa si queremos saber de Él o no, si Lo amamos o no, si nos esforzamos por llegar a ser perfectos y unirnos con Él o no.

Acercándose a Él a través de hacer esfuerzos de auto-perfeccionamiento, le trae a uno verdadera Beatitud. Particularmente «agudos» son los primeros contactos con la Conciencia Divina. Períodos más y más largos de estar en Unión con Él traen la Beatitud verdadera aún Más Alta. ¡Éste es el más grande premio por el progreso en el Camino espiritual!.

Pero si no obedecemos Su Voluntad, si andamos en la dirección opuesta, nos condenamos nosotros mismos a sufrimientos. Estos sufrimientos son un «premio» por la desobediencia.

Y la primera cosa que podemos hacer para librarnos de los sufrimientos es arrepentirnos. Pero los neófitos en religión (para quienes Dios no es una Realidad Viviente, sino la abstracción) naturalmente pueden preguntar: ¿Cómo debemos arrepentirnos?.

Por ejemplo, la iglesia católica y la iglesia ortodoxa rusa insisten en que uno puede arrepentirse solamente delante de un sacerdote. Y sólo por medio de él uno puede conseguir una «absolución de los pecados». Peor aun era antes, la iglesia católica ofrecía la «absolución de los pecados» a cambio de unas monedas de oro o vendía la salvación y un lugar en el "paraíso".

Pero la verdad es que no hay ninguna «absolución de pecados» cualquiera que sea. Es un enfoque completamente equivocado del problema. El caso del arrepentimiento tiene que ser considerado más en serio: cómo librarse de los vicios, no cómo pedir perdón. Por consiguiente, el mecanismo de arrepentimiento tiene que ser diferente. El anteriormente expresado rito de la iglesia es apropiado solamente para los niños, principiantes y adultos poco inteligentes.

En algunas iglesias protestantes el trabajo penitente está  mucho mejor organizado. Después de una preparación necesaria, los creyentes se arrepienten ante el Dios Viviente, sin intermediarios. La solemnidad  de la situación y el apoyo de la congregación entera contribuyen a la intensidad de la emoción de arrepentimiento.

Pero no todas las personas tienen acceso a tales comunidades o a consejeros espirituales verdaderamente  sabios que pueden explicar de qué uno tiene que arrepentirse y cómo arrepentirse. Por consiguiente, permítannos discutir el esquema básico del trabajo penitencial independiente.


Editado de : "La enseñanza original de Jesús el Cristo" - Vladimir Antonov