domingo, 30 de junio de 2013

Aprender, conocer y saber

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Cuando más sabemos menos miedo e inseguridad tenemos. Saber algo es tomar conciencia de todo lo que nos falta por saber; pero eso no justifica tener miedo de aquello que todavía no conocemos.

"Sólo sé que no sé nada; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo."
Sócrates

Aprender de verdad es dar cabida en la mente y un lugar en la conciencia a aquellos conocimientos que no tenemos –o que es preciso volver a recobrar-, no mecánicamente sino con la voluntad bien despierta.

"La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia."
Sócrates

Es fácil aprender, dentro de lo que cabe, aquello que se comprende, y es fácil comprender cuando la mente se concentra en los nuevos conocimientos con todo su potencial. La repetición, el análisis frecuente, las preguntas y respuestas que se suscitan en torno a lo que vamos aprendiendo, hacen que ello se fije en la conciencia y que poco a poco, aumente nuestro nivel de comprensión. Pero, ¿basta con llegar hasta aquí?. Evidentemente, no…

Una cosa es lo que aprendo y otra es lo que sé…Tenemos la certeza de que el conocimiento ha seguido por las vías adecuadas cuando podemos cambiar, transmutarnos, elevar siquiera unos milímetros nuestro nivel interior, actuar de manera consecuente con las ideas que vamos adquiriendo.

Lo que se aprende de manera pasiva se olvida en muy poco tiempo y no constituye un verdadero conocimiento. Lo que se aprende con sana reflexión queda fijado en la conciencia y permite construir un edificio de conocimientos bien cimentados.

"Cuida tus pensamientos
porque se volverán palabras.

Cuida tus palabras
porque se transformarán en actos.

Cuida tus actos
porque se harán costumbre.

Cuida tus costumbres
porque forjarán tu carácter.

Cuida tu carácter
porque formará tu destino.
y tu destino, será tu vida."
Mahatma Gandhi

Podemos dominar un conocimiento a nivel mental, pero eso no significa que tengamos la posibilidad de llevarlo a la práctica. De modo que la voluntad no ha de servir tan sólo para avivar nuestra atención, sino también –y principalmente- para mover nuestras acciones.

Lo que sé es lo que puedo hacer, y hasta tanto no puedo hacerlo –aunque sea con dificultades y errores subsanables-, no se debe hablar de un verdadero aprendizaje ni de un verdadero conocimiento.

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